25 ene 2010

PATRONES DEL DESARROLLO MADURATIVO DE LOS NIÑOS

Patrones para determinar el desarrollo madurativo de los niños
 
 
Desde el momento de la concepción existen parámetros que establecen si un bebé es sano o si padece de algún retraso en el desarrollo madurativo, como consecuencia de afecciones neurológicas, o bien debido a la falta de estimulación externa.

Habitualmente, las mamás tienen una comunicación muy estrecha con los bebés, situación que les permite advertir, por ejemplo, cuando ellos no contestan con la mirada, hacen ruiditos o siguen el movimiento de un determinado objeto, comenta la doctora Nora Grañana, neuróloga infantil del Hospital Universitario Austral.

Aclara que si bien cada niño es único y los plazos pueden variar, existen criterios para determinar hasta qué punto es normal su desarrollo: Podemos generalizar y decir que si un chiquito a los 18 meses no dice mamá, papá y agua, ni es capaz de deambular en forma independiente, sería conveniente realizar una consulta.

Existen guías que establecen patrones, por ejemplo, un bebé entre los tres y cuatro meses debería lograr sostener su cabeza y emitir vocalizaciones con la letra a, la o o decir ajó. Y entre el año y los 18 meses empezará a moverse solo y a decir las tres palabras claves: mamá, papá y agua.

Al cabo de los dos años lo ideal es que elabore frases de dos palabras, como 'quiero leche'. A esta edad también se alimentan con tenedor o cuchara y señalan aviones, la luna, un muñeco o un animal, detalla Grañana.

Entre los tres y los cinco años será el turno de incorporar paulatinamente y en este orden los colores, las formas, las canciones infantiles más simples, los 'vínculos sociales' al acercarse a otros chicos de la misma edad y compartir los juegos. Durante esta etapa también se espera que los chicos controlen las ganas de orinar y aprendan a escribir su nombre.

A los seis años comienza otra etapa con el aprendizaje de la lectroescritura y la incorporación de palabras aisladas escritas en mayúscula. Aunque los tiempos son flexibles, cabe destacar que la alarma -a cualquier edad- será darse cuenta de que se han perdido pautas que ya habían sido adquiridas. Un ejemplo sería que el niño ya hubiera incorporado cinco palabras y de golpe dejara de pronunciarlas, sostiene la neuróloga.

Habitualmente relacionadas con determinadas situaciones familiares o ambientales, las dificultades en el desarrollo del lenguaje, de la conducta social o de la maduración suelen tener -de acuerdo con los últimos estudios sobre el tema-, bases neurobiológicas.

Esto quiere decir que el cerebro no madura a la velocidad que debería, ocasionando déficit o retrasos en la adquisición de la comprensión. La disociación de las causas es compleja porque a veces puede existir un problema familiar que cause que se detenga la estimulación. De manera que ambos factores suelen estar relacionados.

No solamente las palabras son indicadores del desarrollo: los gestos constituyen un elemento fundamental. De hecho, un estudio liderado por las psicólogas estadounidenses Susan Goldin-Meadow y Meredith Rowe establece que los bebés de hasta 14 meses capaces de combinar gestos con palabras son más proclives a aprender una mayor cantidad de vocablos en menor tiempo, y en consecuencia a incorporar un vocabulario más amplio.

En PAF CENTRO NEUROPSICOLOGICO contamos con profesionales especializados en Desarrollo infantil, para evaluar el desarrollo de su bebé. Consúltenos y lo orientaremos sobre el proceso madurativo de su hijo.

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