Prueben esto: Enciendan la radio y no la sintonicen; manténganla en un sonido estático y suban el volumen. Pidan a alguien que encienda y apague las luces cuando quiera. Siéntense en una silla rota (que tenga sólo tres patas), y apóyense en una mesa de las que se mueven (piensen en esas que hay en los restaurantes, que nos ponen a todos tan incómodos). Ahora pónganse un abrigo apretado y áspero, en lugar de una camiseta confortable; y pónganse también los calcetines del revés y unos zapatos de medida más pequeña. Rellenen un plato de queso parmesano rallado, abran una lata de sardinas y traigan la comida de gato encima de la mesa. Y para finalizar piensen en la comida que más detesten, aquella que les provoca nauseas, y coman mientras tienen todo el resto de comida anteriormente citada encima de la mesa.
Con todo esto en juego, cojan un libro, ábranlo y intenten aprender alguna cosa nueva.
Estas son las características de un niño que tiene dificultades en el procesamiento de la información sensorial, adicional a eso, sume el regaño y el castigo afectivo por parte de profesores, padres de familia, amigos y personas que lo rodean, por no modular el ingreso y la respuesta de los estímulos sensoriales.
IDENTIFICACIÓN DE LAS DIFICULTADES SENSORIALES:
Algunos de los problemas relacionados con las dificultades en la integración sensorial son los siguientes. Hay niños que sólo tienen algunos de estos problemas, hay otros que presentan muchos de estos problemas.
Bebés:
Bebé muy irritable, le disgusta estar en brazos
Bajo tono muscular (muy blandito)
Problemas en los ciclos del dormir
No le gusta estar tumbado de espaldas
Llora con muchísima facilidad, sin un motivo aparente
Desarrollo lento, o por debajo del esperado a nivel motriz
Problemas de succión
Baja atención
Niños torpes
Problemas en la articulación de sonidos, lento desarrollo del lenguaje
Demasiado afectables emocionalmente cuando se hacen daño
No perciben el dolor
No le gusta caminar en superficies distintas (arena, nieve, hierba...)
Es muy temeroso a determinados movimientos
Es muy quisquilloso en la comida, come sólo alimentos concretos
Rechaza muchos alimentos por su textura
Se sobreexcita frecuentemente sin motivo aparente
Le distraen los sonidos de fondo
Infancia de 3 a 8 años:
Problemas de aprendizaje en el colegio
Problemas de motricidad fina (escribir, dibujar, cortar con tijeras, pintar...)
Dificultades de coordinación motriz, es un niño torpe…
Hiperactividad (no está quieto, se columpia, salta o gira durante horas sin parar)
Hipoactividad (siempre se queda en clase, sin moverse demasiado...)
Dificultades atencionales, con o sin hiperactividad
Le dan miedo las actividades de motricidad gruesa (correr, saltar, el fútbol...)
Se cae o tropieza con facilidad, choca contra los objetos…
Baja autoestima, se frustra con gran facilidad, llora con mucha facilidad
Pocas habilidad sociales, de relación con los demás niños o con los adultos
Impulsividad en sus acciones, agresividad
Retraso en el lenguaje, ya sea en la fluidez, en la pronunciación o retraso general
Tiene muchas pataletas que no tienen una justificación aparente
Parece entender sólo a veces
No le gustan los cambios de actividad o las modificaciones en la rutina diaria
Frecuentemente rompe sus juguetes sin quererlo mientras está jugando
No le gustan determinados tipos de ropa (por su textura)
Niños mayores de 8 a 12 años:
Aumentan los problemas atencionales en las tareas académicas
Problemas de comportamiento, conductas aislantes, hiperactividad…
Demasiado organizado (ordenado), con rutinas muy fijas y marcadas
Muy desordenado, compulsivo...
Escribe letras o números del revés
Dificultades para mantener el ritmo de sus compañeros
Muchos niños tienen algunas de las dificultades citadas anteriormente, sin que ello Signifique que tengan problemas en el procesamiento sensorial, pero estas dificultades sensoriales (desapercibidas la mayoría de veces), pueden afectar su desarrollo.
Si su hijo presenta algunas de estas dificultades y esta afectado su normal desempeño, es importante que consulten con el especialista. En PAF CENTRO NEUROPSICOLOGICO contamos con procesos terapéuticos orientados a ayudar a su hijo y generar un buen desarrollo sensorial. Consúltenos.
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