30 nov 2009

BILINGÜISMO Y DIFICULTADES EN EL APRENDIZAJE

Por qué se cuestiona tanto la enseñanza de inglés en casos de DIFICULTADES EN EL APRENDIZAJE.





El cuestionamiento sí es válido en torno a la incorporación de la lectoescritura en niños  con dificultades en el aprendizaje . Si bien no es contraproducente la exposición oral, hay que tener en cuenta que el proceso de incorporación de la lectoescritura en la segunda lengua deberá ser posterior o más lento que el desarrollo de la lectoescritura en la primer lengua en presencia de una dificultad específica de aprendizaje.
Un niño con dificultades tardará más tiempo en incorporar las correspondencias grafema-fonema del inglés. Las mismas son mucho más complejas que las del español. Si tiene dificultades en la Lengua  materna es esperable que las tenga en la segunda lengua por la irregularidad intrínseca del inglés (a una letra le corresponden muchos sonidos).
Es negativo exigir un nivel de lectoescritura en inglés semejante al del español si el de la primer lengua aún no está afianzado. El niño inicialmente se confundirá las reglas para la escritura de uno y otro idioma y ello provocará un pobre afianzamiento de ambos sistemas de escritura.
Idealmente los primeros 3 años de escolaridad deberán focalizarse en la adquisición de la lectoescritura en español. A partir del tercer o cuarto grado se podrá ir exigiendo cierta “performance” en la lectoescritura en inglés, lo cual no quiere decir no exponerlo para nada al inglés sino, no exigirle al mismo nivel.
Las críticas generales al bilinguismo se derivan de situaciones de exposición a una segunda lengua en detrimento de la primera si aún no está afianzada a nivel oral. Por ejemplo en casos de migración o de retraso del lenguaje oral. Ello se basa en la teoría de interdependencia desarrollada por Cummins.
Teoría de Interdependencia Lingüística
Cummnis (1979) propuso la teoría de Interdependencia para indicar la relación entre el desarrollo de dos lenguas. La misma indica que el nivel de competencia en la segunda lengua (L2) que un niño bilingüe alcanza es parcialmente una función del nivel alcanzado en la lengua materna (L1) en el momento en que comienza la exposición intensiva a la segunda lengua. (Hablamos de exposición oral a la lengua).
Los estudios realizados en niños expuestos a una segunda lengua en distintas edades demuestran que cuando se adquiere la segunda lengua sin tener afianzada la primera el niño corre el riesgo de ser semilingüe, es decir, de no desarrollar en su totalidad ninguna de las dos lenguas y  si desarrolla  constantes dificultades en el aprendizaje.
Lleva a pensar sobre la importancia de aprender en forma sistemática las reglas de la lengua materna para poder entender el funcionamiento de las reglas de otra lengua.

En un estudio realizado en España sobre el bilingüismo alcanzado entre castellano y catalán, Huguet y Vila (1995) encontraron un desarrollo bilingüe pobre en los casos en los que la lengua materna no era estudiada en forma sistemática. Así mismo encontraron indicadores de significancia para el desarrollo lingüístico bilingüe aditivo, como la motivación individual y la aceptación o valoración social de la lengua en la sociedad.
Cummins también refiere como clave, el método educativo recibido a lo largo de la escolaridad. En este sentido refiere que “cuando el conocimiento conceptual-lingüístico no conduce a desarrollar habilidades de lectoescritura, la enseñanza inicial en lectoescritura debe ser mediante la Lengua  Materna. Además afirma que la enseñanza mediante la Lengua  materna  debe continuar pasados los primeros cursos para que el niño pueda desarrollar una forma beneficiosa, cognitiva y académicamente un  bilingüismo aditivo.
En este punto, cabe preguntarse qué sucede en los casos de niños con problemas específicos para el aprendizaje de la lectoescritura en la lengua   materna .
Qué sucede con el factor motivacional cuando el factor cognitivo-lingüístico actúa como limitador?
Generalmente, las escuelas tienden a manejarse con sentido común y priorizan el aprendizaje de la primer lengua hasta el 3 grado. En ese tiempo el niño compensa sus iniciales dificultades para la Lengua  materna  y luego se lo expone salvajemente a la segunda  lengua. Se da por supuesto que ya tiene capacidad para enfrentar la segunda lengua,  No obstante, también cabe preguntarse si no deberá realizar el mismo proceso de aprendizaje más lento para adquirir la lectoescritura en la segunda lengua? Esto   hace  que el niño termine enfrentando una alta cuota de frustración que no hace sino empobrecer la motivación para el aprendizaje del bilingüismo y fomentar   las dificultades en el  aprendizaje.


  

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